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SAN PETERSBURGO

SAN PETERSBURGO

San Petersburgo está situado al noroeste de Rusia, en el delta del río Neva, en su desembocadura en el Golfo de Finlandia.

 
Tierra de Izhora: así se llamaba esta zona ancestralmente rusa. De antaño ésta era para Rusia la salida al mar Báltico e inicio del carruno comercial Este-Oeste. Mucho antes de la fundación de San Petersburgo, en los siglos VIII—IX, por aquí pasaba el celebre camino “de los varegos a los griegos”, desde el mar Báltico por la vía fluvial hasta el mar Negro. La lucha por las orillas del Neva duró siglos. En 1617 Suecia arrebató a Rusia la tierra de Izhora. 
Pasados 83 años, el zar Pedro I inició la Guerra del Norte (1700-1721) contra Suecia, por la salida al mar Báltico.Hacia el año 1703 el Neva, desde el nacimiento hasta la desembocadura, pasó a manos de Rusia. Quedó abierta la salida al mar Báltico y por supuesto, a Europa, la “famosa ventana a Europa”. Pero Pedro el Grande se daba cuenta de que para hacerse fuerte a orillas del Neva, era necesario edificar vigorosas fortificaciones en esta zona desértica. El 16 de mayo (27 de mayo según el nuevo calendario) de 1703, en fangoso suelo de la isla Záyachi (de Liebres) se fundó la Fortaleza de Pedro y Pablo. Esta fecha es considerada el día de fundación de San Petersburgo. Al amparo de esta fortaleza comenzó a construirse la ciudad portuaria. Para resguardar la desembocadura del Neva desde el mar en 1703 en la isla de Kotlin se construyó la fortaleza de Kronstadt. Pedro I construyó las obras en cuestión a un ritmo inauditamente rápido para aquel entonces. Miles de campesinos y artesanos fueron enviados aquí desde todos los confines de Rusia. En los bosques se abrían entresacas, las futuras avenidas. Se drenaban las riberas pantanosas mediante zanjas hondas convertidas a continuación en canales.El hermoso Neva resultó ser de “carácter” muy reacio. La primera inundación en la historia de la ciudad sobrevino a los tres meses de fundada la Fortaleza de Pedro y Pablo. Las aguas del Neva cubrieron la isla Záyachi, se llevaron tablas y maderos preparados para la construcción. Centenares de personas perecieron en el agua fría. El hecho fue considerado mal agüero, maldición a la ciudad. No obstante, Pedro I perseveró en su obra.
En los astilleros llamados del Almirantazgo, se construían los primeros buques, se preparaba alquitrán, se fundía metal. De cáñamo se hacían cables y jarcias. Del siglo XVIII han llegado hasta nosotros los nombres de las avenidas Smolni (de Alquitrán), y Liteini (de Fundición), las calles Kanátnaya (de Cables), Galérnaya (de Galeras), Vióselnaya (de Remos). La navecita de oro que corona la aguja del Almirantazgo se transformó en símbolo de esta ciudad báltica y las columnas rostrales en el cabo de la isla Vasílievski, en símbolo de los triunfos navales de Rusia.Cuando vaya a pasear por la ciudad, fíjese bien en los dibujos de las verjas de hierro fundido que representan anclas, sirenas, tritones.
En los obeliscos y estelas conmemorativos se retrataron escenas de batallas navales. Los aros de amarre en las bajadas de granito hacia el Neva recuerdan que el río y sus afluentes fueron las primeras “arterias” de la ciudad. Las lujosas residencias suburbanas de Peterhof y Oranienbaum están adornadas con monumentos en honor de las victorias de Rusia en la Guerra del Norte.
A los nueve años de haber surgido en el mapa, en 1712, San Petersburgo pasó a ser la capital del vasto Imperio Ruso.
La ciudad crecía a pasos agigantados, se transformaba en un gran centro industrial. El primer barco extranjero arribó a San Petersburgo en 1703 y en 1726 se convirtió en el centro más grande de comercio marítimo del país.
En la época de Pedro I y de sus sucesores en el siglo XVIII, y luego a principios del siglo XIX, se forma la esplendorosa imagen de la “Palmira del Norte”. Los mejores escultores y arquitectos de Europa y Rusia crearon sus obras maestras.
San Petersburgo se convierte en uno de los centros de la ciencia y cultura rusa. Aquí surgen la Academia del Mar, la Universidad, los Institutos de Minería y Tecnológico, decenas de otros centros docentes superiores que educaron para el país generaciones de científicos, ingenieros e investigadores de talento.
En San Petersburgo se desarrollaba y florecía la cultura pictórica rusa. En 1757 aquí fue fundada la Academia de Artes Plásticas y un año antes se había inaugurado un teatro ruso al alcance de todos.
San Petersburgo es considerado con razón la cuna del célebre ballet ruso. Aquí surgieron el primer conservatorio y la primera filarmónica de Rusia.
Es la patria chica de grandes escritores y poetas rusos. Le están dedicadas muchas páginas de las obras de Alejandro Pushkin, Nikolai Gógol, León Tolstoi, Fiódor Dostoievski, y otros geandes maestros de la literatura rusa.
La ciudad siempre fue centro de ideas revolucionarias en Rusia. El 14 de diciembre de 1825 salieron a la Plaza del Senado los decembristas, revolucionarios de procedencia noble, que se rebelaron contra el absolutismo y el régimen de servidumbre. Los nombres de muchas calles y plazas de la ciudad guardan la memoria de ellos.
“Ciudad de tres revoluciones así se le llama a San Petersburg En 1905 estalló aquí la primera revolución rusa, en febrero de 1917  la revolución democrática que puso fin al Imperio y en octubre de 1917 -  la revolución socialista.
En 1918 el gobierno se vio obligado a trasladarse a Moscú que recuperó su status capitalino.
Una página heroica y trágica fue escrita en la historia de la ciudad durante la Sedunda Guerra Mundial.
Del 8 de septiembre de 1941 hasta 27 de enero de 1944 Leningrad estuvo bloqueado por el enemigo. Por término medio, 245 proyectiles caían diariamente sobre la ciudad. El hambre se convirtió en aliado de Hitler. Resultaron cercados dos millones 500 mil habitantes, entre ellos 400 mil niños, por no haber logrado evacuarlos a tiempo.
El invierno de 1941-1942 fue más arduo. Cesó de funcionar transporte urbano, se congeló red de agua corriente. Durante 35 días, del 20 de noviembre al 25 de diciembre, la gente recibía la porción de pan más pequeña: 125 gramos. Y nada más.
Durante el sitio perecieron alrededor de un millón de personas. Cuatrocientos setenta mil leningradenses muertos de hambre, frío y cañoneo, fueron enterrados en fosas comunes del cementerio conmemorativo de Piskariovo.
Quedaron destruidos casi todos los conjuntos arquitectónicos y parques suburbanos. Pero, como ave Fénix resurgió de las cenizas ciudad del Neva. En 1985 se otorgó a Leningrado la Medalla de Oro Europea por la conservación y restauración de los monumento culturales.
Actualmente San Petersburgo vive una nueva etapa en su historia. 
 
 
PASEOS POR LA CIUDAD 
Si Ud. quiere sentir el espíritu de San Petersburgo, pasee por sus calles y plazas, y sobre todo por sus malecones.
Comience por la Fortaleza de Pedro y Pablo, núcleo que dio lugar a esta bella ciudad. La fortaleza fue fundada en mayo de 1703 por orden de Pedro I y según su propio diseño.
Al comienzo tenía murallas de tierra y tardó cuatro décadas en revestirse de piedra. El propio Pedro I, sus compañeros de lucha Ménshikov, Golovín, Narishkin, Zótov, Trubetskoi supervisaban la edificación de las obras. Seis revellines recibieron sus nombres. Dirigió las obras el arquitecto Domenico Tresini.
Los bastiones y las cortinas que los unen miden 10—12 metros de altura y 20 metros de ancho. Las murallas exteriores tienen hasta 8 metros de grosor y las interiores, hasta 2 metros. 
En el espacio entre las murallas se encuentran casamatas para guardar armas y alojar a la guarnición. Más tarde se utilizaron como mazmorras. En 1787 los bastiones y las murallas por el lado del Neva fueron revestidos de granito para que armonizasen con el aspecto de gala de la capital.
De la avenida Kamennoostrovski, por el puente de piedra loánovski, el más viejo de la ciudad, Ud. entra en la puerta del revellín homónimo. Luego, por la puerta principal de Pedro penetra en la propia fortaleza.
La alameda central conduce a la Catedral de San Pedro y San Pablo, una de las mejores obras de D. Tresini. La catedral fue erigida en 1712—1733 en el lugar de la primera iglesia de madera fundada el 29 de junio de 1703 en homenaje de los apóstoles Pedro y Pablo.
Sobre la catedral se alza un elegante campanario de muchos pisos coronado con una aguja dorada de 122,5 metros de altura. Fue la edificación más alta de la ciudad antes de construirse la torre de TV (316 metros). El pico termina en una giraldilla en forma de ángel en vuelo con una cruz. En 1830 un relámago fue a parar a la aguja y una ráfaga de viento inclinó la figura del ángel. Piotr Telushkin, techador de Yaroslaví, se encargó de corregir la posición de la cruz sin montar andamies.
Tirando lazos de cuerda a los salientes del pico, subió hasta la esfera de 1,6 m de diámetro, se encaramó hasta la cruz de 5 metros y ató en ella una escalera de cuerda. En 6 semanas Piotr Te-lushkin reparó la cruz. “Quién quiere controlar la calidad del trabajo —escribió un periódico petersburgués— puede subir al pico por la escalera de cuerda.”
A partir de 1720, en el campanario funciona un reloj de carrillón que da la hora.
La Catedral de Pedro y Pablo es el panteón de los emperadores rusos. En la parte sureste de la catedral, bajo un sarcófago de mármol blanco, yacen los restos mortales de Pedro el Grande, fundador de San Petersburgo.
La fortaleza no tuvo ocasión de jugar el papel de obra defensiva. Desde 1718 se convirtió en cárcel estatal.
El primer preso suyo fue el hijo de Pedro I, Alexei, disconforme con las reformas del padre. En la Fortaleza de Pedro y Pablo estuvieron recluidos los decembristas, luchadores por la libertad. Aquí mismo, en Krónverka, cinco de ellos: Péstel, Riléev, Bestúzhev-Riumin, Muraviov-Apóstol y Kajovski fueron ahorcados. Hoy en el lugar de su ejecución se levanta un obelisco de granito. Los escritores rusos Radíschev, Dostoievski, Chernishevski y Gorki también fueron presos de esta fortaleza. Durante la existencia de la fortaleza ninguno de los presos logró huir.
Actualmente, en el edificio del depósito de artillería se ha instalado el museo de historia de la ciudad. A partir de 1724, en la Fortaleza de Pedro y Pablo se encuentra la Casa de la Moneda, donde se acuñan monedas, órdenes y medallas estatales.
A través de la Puerta Nevski se puede pasar a la orilla del Neva. Bajo el arco se encuentran las “Crónicas de las inundaciones catastróficas de 1724, 1777, 1788, 1824, 1924 y 1975” grabadas en piedra. Si Ud. se encuentra en la fortaleza a mediodía, oirá el disparo del cañón del bastión de Narishkin, antigua tradición de San Petersburgo.
De la Fortaleza de Pedro y Pablo pase Ud. al malecón Petrovski. Entre los altos edificios modernos se puede ver un minúsculo jardín con árboles seculares. Aquí, en un “estuche” de piedra, se conserva cuidadosamente la primera edificación de San Petersburgo: la casita de Pedro I.
Fue construida por soldados carpinteros sólo en tres días. Pintaron sus paredes imitando ladrillo. El zar soñaba con su capital construida de piedra.
La casa era tan pequeña que Pedro se veía obligado a inclinar al entrar en la misma. La puerta más alta de ella medía 182 cm, estatura del emperador, 204 cm. La casita sufría frecuentemente causa de inundaciones y la encerraron en un “estuche” de piedra.  A partir de 1930 aquí funciona el museo. 
El malecón de granito tiene el descenso en forma de una amplia cascada de peldaños que conducen al agua. Aquí se alzan figuras esculpidas en granito de seres  mitológicos “shi-tza” (leone rana) traídas en 1907 de Manchzhuria.
Al malecón Petrogradski en 1948 fue amarrado para siempre el crucero “Aurora”, que con su disparo en 1917 anunció el asalto del Palacio de Invierno. La estación de radio del “Aurora” transmitió el II armamiento de Lenin “A los ciudadanos de Rusia”.
Desde el malecón se ven los minaretes y la cúpula de azulejos, tan insólitos para el cielo nórdico, de la mezquita construída a inicios del siglo XX. Al preparar el proyecto los arquitectos N. Vasíliev, A. Goguen y S. Krichinski se basaron en ciertos elementos composiclónales del famoso mausoleo de Tamerlán en Samarcanda (Asia Central).
 
 
MUSEOS
 
Palacio de Invierno o Museo Hermitage
El Hermitage, como el Louvre de París, la Galería Nacional y el Museo Británico de Londres, el Metropolitan de Nueva York, es considerado uno de los museos más grandes del mundo. Cuenta con unos tres millones de muestras. Sus colecciones están ubicadas en el Palacio de Invierno, así como en los edificios del Viejo, Pequeño y Nuevo Ermitage. En el antiguo Teatro del Ermitage se celebran conferencias sobre la historia del arte y conciertos. El museo incluye seis secciones: arte eurooccidental, arte antiguo, cultura primitiva, cultura y arte de Oriente, historia de la cultura rusa y numismática.
El Hermitage es  destino imprescindible no solo  para los amantes del arte y la cultura, pero para cada persona  que visite nuestra ciudad. Cada uno puede encontrar en el Hermitage lo que atraiga su atención e interés y que despierte una repercusión viva en su corazón.
Entre los museos de bellas artes hay pocos cuyas colecciones puedan competir en valor, riqueza y diversidad con las del Hermitage. Es uno de los museos más famosos del mundo, que contiene unos tres millones de obras del arte, entre las cuales hay cuadros, esculturas, dibujos, grabados, monedas y medallas y muchas obras del arte aplicado. El Hermitage es un conjunto museístico que ocupa cuatro enormes palacios, acaba de recibir a su disposición el quinto edificio majestuoso de ex sede del Ministerio militar de los zares, y sin embargo solo 25% de sus colecciones han encontrado espacio para estar expuestos al público, guardando los demás 75% en sus fondos y consignas especiales.
Se dice que si una persona dedicara solo un minuto a contemplar cada pieza expuesta del museo y pasara en el Hermitage , siguiendo el horario del museo, 7 horas diarias 6 días a la semana sin ninguna parada ni para comer, necesitaría mas de cinco años  para verlas todas. La excursión que yo llamaría “visita panorámica” habitualmente dura 2 y media horas y , al ser absolutamente imposible ver todo, nos enfocamos en las obras maestras y las salas mas importantes. 
Hay que  decir, que el Hermitage es el museo único, porque, además de las colecciones del arte, expuestas en las salas de 3 palacios  que ocupa la pinacoteca como tal (el Hermitage Pequeño, el Hermitage Viejo y el Nuevo Hermitage), los visitantes gozan de  magníficos interiores palaciegos, entre los cuales se destacan las salas de gala del Palacio de Invierno, la residencia principal de los emperadores rusos en los años 1762-1917.
El Palacio de Invierno es  una obra maestra  del estilo barroco, creada por el arquitecto italiano Francisco Bartolomé Rastreli. En la decoración de las fachadas e interiores Rastreli dio rienda suelta a su fantasía. El mismo dijo de su creación que el Palacio de Invierno fue construido "...para la gloria de Rusia sólo" y se hizo el símbolo del poder y importancia de Rusia que se transformó en uno de los países más significados del mundo en el siglo XVIII.
El Palacio que pasó a formar parte del museo en el año 1922, fue durante dos siglos la residencia principal de los zares. Había sido construido para la emperatriz Isabel, hija de Pedro el Grande. A pesar de convertirse en las  salas de exposiciones, estas no han perdido nada de su esplendor. Una de las más bellas es la sala de Malaquita; sus columnas, pilastras, chimeneas, lámparas de pie y mesitas están decoradas con malaquita de los montes Urales. El verde vivo de la malaquita, combinado con el brillo del dorado y el mobiliario tapizado con seda de color frambuesa, determinan la impresión fantástica de esta sala.
Es magnífica la sala de Escudos, para cuya decoración fueron utilizados 13 kilos de oro. Existe el proverbio: “no es todo el oro que reluce” pero en el Hermitage todo que reluce es oro de verdad, pan de oro. En esta sala el emperador recibía a los mensajeros procedentes de las regiones de Rusia, el interior  tiene una superficie de mil metros cuadrados, allí está presente el águila bicéfala, que es el escudo de Rusia, y los escudos de cada una de las provincias del ex-imperio ruso.
Para las ceremonias oficiales más solemnes estaba destinada la sala de San Jorge o Sala Grande del Trono, que luce 48 columnas monolíticas de mármol blanco de Carrara, 18 mil elementos decorativos de bronce dorado en el techo y los parquets magníficos de marquetería (aunque hay que confesar que los parquets de todas las salas de los palacios del Hermitage dejan estupefactos a los visitantes).
El segundo edificio del conjunto arquitectónico del museo estatal Hermitage se llama el Hermitage Pequeño y fue construido para la vida privada de Catalina II. La emperatriz quería descansar de la vida oficial en un lugar aislado, acogedor y lleno de las obras artísticas. Por ese motivo el palacio fue denominado “Hermitage”, palabra francesa que significa “ermita”, llenado de las colecciones de pintura y escultura, donde la “ermitaña” soberana solía pasar sus horas de ocio, admitidos solamente los amigos más  íntimos a hacerle compañía. 
En cuanto a los interiores del Pequeño Hermitage vale la pena mencionar la Sala de Pabellones, es un maravilloso salón adornado con galerías, rejas doradas, mosaicos esmaltados, tal llamadas “fuentes de las lágrimas”, centelleantes lámparas de araña de cristal de roca. En la sala se expone también el reloj Pavo real, una de las perlas de la colección del museo, obra inglesa del siglo XVIII. Cuando el reloj da las horas, el pavo real instalado en un roble, abre su opulenta cola y da la vuelta mostrándola. Las ventanas de esta sala miran al jardín colgante, ubicado sobre las bóvedas de la planta baja.
El palacio llamado el Hermitage Viejo fue construido junto al Pequeño en la década de 1770 para instalar la creciente colección artística de Catalina II y sus interiores no los desmerecen en nada a los de otros palacios. Ahora en este palacio se encuentran obras de los maestros de renacimiento italiano: Giorgione, Simone Martín, obras de Fra Angélico y Boticelli... Pero las cimas de la colección italiana son dos cuadros de Leonardo da Vinci: la Madona Benois – correspondiente a su periodo creativo temprano y la obra del museo número uno, - Madona Litta, que es por el contrario un trabajo de madurez representando en  la imagen de la Virgen el ideal de la belleza física y espiritual. Entre las obras de la célebre colección de Tiziano destaca San Sebastián.
El edificio del Hermitage Nuevo es el único palacio del conjunto que no fue construido con Catalina II en el trono, sino con su nieto, Nicolas I,  y resultó ser el primer museo que, aunque fuera con muchas limitaciones, abrió sus puertas al público, hace 150 años. 
Aquí están expuestas las obras de Rafael Santi - el orgullo de todo el museo,  y se guarda allí “la Biblia de Rafael” –asi fue nombrada la copia de la galería del palacio papal en Vaticano, construida por el arquitecto Bramante y pintada por Rafael y sus discípulos. Aquí mismo se puede ver la única obra de Miguel Ángel, El niño en Cuclillas, que  estaba destinada al panteón de los Medici. 
 
En las salas solemnes y majestuosas, decoradas con vasos, mesas y lámparas decorativas de malaquita, ágata y lapislázuli, se hallan las exposiciones de pintura italiana y  toda la colección de pintura española, considerada como una de las mejores fuera de las fronteras de España y adquirida por los zares rusos en Francia (colección de Josefina , esposa de Napoleón) y España (colección de Manuel Godoy) despues de las guerras napoleónicas. En ella se puede ver obras de El Greco, Velázquez, Ribera, Zurbarán, Murillo y Goya
Además de las pinturas españolas, los visitantes verán cuadros de maestros de los Países Bajos, donde se destaca de colección riquísima de Rembrandt. Los lienzos de Rembrandt ocupan una gran sala y dan una clara idea de toda su obra creativa: el retrato juvenil de su esposa Saskia, representada como la diosa Flora, el trágico Descendimiento de la cruz, el penetrante retrato del Anciano en rojo… y al final la joya de la colección, el Regreso del hijo pródigo, escena evangélica en que el maestro pudo expresar su fe en el bien y en el amor humano.
Cinco salas del Hermitage Nuevo atesoran obras de Rubens, desde las más tempranas hasta las últimas, célebres retratos de Van Dyck, escenas de caza de Paul de Vos y abundantes naturalezas muertas de Frans Snyders.
Un atractivo especial del Hermitage es su fantástica colección de pinturas del impresionismo y el post-impresionismo francés y de los maestros de principios del siglo XX. Los paisajes de Monet y Sisley que revelan el proceso de afianzamiento del método impresionista, el encanto de las imágenes femeninas de Renouair, el halo intelectual de las obras de Cezanne, la expresividad de Van Gogh, la serenidad de los paisajes de Oceanía de Gauguin, la armonía cromática de las numerosas obras de Matisse y de las más de 20 obras de Picasso. 
 
Museo de Arte Ruso
El Museo de Arte Ruso, a la par con la Galena Tretiakov de Moscú, es el mayor acervo de la cultura nacional. Sus colecciones cuentan con casi 350 mil muestras que reflejan la historia casi milenaria de las artes de Rusia, desde los tiempos remotos hasta nuestros días. El museo tiene una de las mejores colecciones de grabados y dibujos de pintores rusos, así como la colección escultórica más grande del país. 
 
Palacio-museo de Pedro I en el Jardín de Verano (PETERHOF)
Peterhof (en ruso, Петерго́ф; Petergof) es una ciudad dentro del distrito Petrodvortsovy de la ciudad federal de San Petersburgo en la orilla meridional del golfo de Finlandia. Según el censo de 2002, tiene una población de 64.791 habitantes.
La ciudad alberga uno de los dos campus de la Universidad estatal de San Petersburgo. Hay también allí toda una serie de palacios y jardines, creados por orden de Pedro el Grande, y a veces llamada el «Versalles ruso». El conjunto de palacio y parque de la ciudad de Petrodvorets y su centro histórico forma parte, con el código 540-017, del lugar Patrimonio de la Humanidad llamado «Centro histórico de San Petersburgo y conjuntos monumentales anexos». El 12 de agosto de 1904 el Tsarévich Alexei Nikolayevich, hijo del zar Nicolás II de Rusia, nació allí.
No funciona los martes y el último día de cada mes.El palacio-museo es uno de los primeros inmuebles de piedra de San Petersburgo.En la exposición se exponen retratos del fundador de la ciudad y de sus compañeros, objetos personales de Pedro I. En el edificio se han restaurado los interiores de inicios del siglo XVIII, entre los cuales descuella el Gabinete Verde en el segundo piso. 
 
La residencia veraniega en Pushkin o Tsarskoye Selo o Palacio de Catalina
Sin duda, es un monumento absolutamente fascinador de arquitectura y de jardinería del s XVIII. Historia de la residencia: En 1710 Pedro el Grande regaló a su esposa Catalina I la zona donde en pocos ańos se construyó el maravilloso conjunto de parques y palacios, cuyo centro composicional es el Palacio de Catalina. El palacio se alzó en la epoca de la hija de Pedro I , la emperatriz Isabel, sobre una construcción previa propiedad de la madre de Isabel, encargándose del proyecto Bartolomeo Rastrelli en un estilo plenamente barroco, participando posteriormente C.Cameron y G. Quarenghi
El edificio se articula en varios edificios, el mayor de los cuales tiene una longitud de 340 m. Sus fachadas están decoradas con profusión de atlantes, columnas y grandes ventanales ornamentales, para los que se recurrió al ya característico contraste de colores del barroco ruso: azul, blanco, dorado...... Es un palacio diferente al lo que se esta acostumbrado a ver en la Europa Occidental, quizás demasiado recargado, pero que no deja de ser espectacular en todos los sentidos. Es sin nungun tipo de duda uno de los principales exponentes del estilo barroco en Europa. 
La decoración de los interiores pasmaba por su magnificencia: las puertas lucían sutil veteado dorado, la enfilada de habitaciones daba sensación de estar adornada con encajes brillantes. 
Entre las estancias del palacio destaca el gran Salón Dorado o Salón del Trono que es obra de Rastrelli. La visita a este salón puede abrumar al mas escéptico por la profusión de dorados que están presentes en cada minúsculo detalle de esta estancia, y que se multiplican hasta el infinito por la multitud de espejos. 
En el techo podemos ver el fabuloso plafon de Giuseppe Valeriani "El triunfo de Rusia" de 1755. Otras estancias son: las Anticamaras, el comedor de caballeros, el comedor de cazadores,  el salon de pilastras rojas de cristal, la famosisima sala de ambar, la Pinacoteca,  el comedor verde de Cámeron, y de época mas tardía el despacho de Alejandro I y la escalera principal
Durante siglos este palacio fue la residencia oficial de los zares en verano, y fue aquí donde el último zar Nicolás II vivió arrestado hasta poco antes de su ejecución
 
La joya del palacio - Sala de Ambar - se conoce como la octava maravilla del mundo.
No es sorprendente que la Sala de Ambar del Palacio de Catalina sea considerada la Octava Maravilla del Mundo - imaginense la habitacion completa, cubierta de paneles de ambar, brillantes y reflejando la luz del sol. El rey aleman Friedrich Wilhelm I de Prusia obsequio la habitacion como un regalo diplomatico al zar Pedro el Grande, en 1717, despues de que Pedro el Grande la hubiese admirado siendo huésped en Charlottenburg, Berlin. 
Primeramente la habitacion fue instalada en el Palacio de Invierno, pero en 1755 la Emperatriz Isabel (Elizabeth) ordeno trasladarla al Palacio de Catalina en Tsarskoye Selo. Los paneles individuales de Ambar fueron traidos desde San Petersburgo a Tsarskoye Selo por 76 soldados a cuestas durante 6 dias. No habia suficientes paneles para decorar toda la superficie de 100 metros del nuevo interior, por eso los mosaicos y los espejos fueron anadidos y la parte inferior de la sala fue pintada imitando el ambar. 
Durante la Segunda Guerra Mundial las tropas nazis se llevaron los paneles de Ambar y los trajeron a Alfredo Rode, el jefe del Museo de Artes de Konigsberg en Kaliningrado. Una parte de la Sala de Ambar se ha visto por ultima vez en la exposicion del Castillo de Konigsberg, antes de ser ocultada en las catacumbas. Desde aqui empieza la leyenda. Existen muchas leyendas e historias sobre la suerte de la Sala de Ambar, pero parece mas real el hecho que los paneles fueron escondidos en una de las minas de la Costa Baltica o que se quemaron . 
Un equipo de maestros de ambar de "Tsarskoselskaya Yantarnaya Masterskaya" ha trabajado desde 1972, para recuperar la magnifica Sala de Ambar. Los maestros han estudiado y usado los antiguos metodos de trabajo en ambar. Su idea era no solo recuperar los paneles, sino tambien encontrar y repetir la manera original de los autores de la sala. Mientras que su misteriosa desaparición durante la Segunda Guerra Mundial sigue excitando a los cazadores de tesoros de todo el mundo, la Cámara de Ambar ya ha recobrado su antigua grandeza y esplendor gracias al trabajo de los restauradores contemporáneos, fue inaugurada en verano 2003 cuando San Petersburgo celebraba su 300 aniversario, al que asistieron grandes personalidades de todo el mundo.
 
Parque de Catalina, un paseo por las avenidas sombreadas entre los pequeños y bonitos pabellones del Parque de Catalina es ideal para quién busca tranquilidad y paz de espíritu. Un rasgo interesante del Parque es que consiste en dos partes, cada una con su propio estilo: el Parque Francés (arquitectónico) distinguido por el diseño geométrico de sus anchos paseos y el Parque Inglés que se caracteriza por un decorativismo que imita la naturaleza. 
 
Museo de la Academia de Artes Plásticas 
La exposición del museo incluye las siguientes secciones: historia de arte ruso de diversas épocas que cuenta con una colección única de trabajos de diploma de egresados de la Academia de Artes Plásticas, escultura antigua y eurooccidental. 
 
Museo de Escultura Urbana (“Necrópolis”) 
El museo une dos cementerios conmemorativos de la Laura de Ale jandro Nevski: Necrópolis del siglo XVIII y Necrópolis de maestros de artes. En la Iglesia del Anunciado se exhibe una colección de monumentos de San Petersburgo y lapide memoriales. 
 
 
MUSEOS HISTORICOS 
 
Fortaleza de Pedro y Pablo
La Fortaleza de San Pedro y San Pablo, el auténtico núcleo antiguo de la ciudad. Fue la primera edificación que mandó construir según su propio diseño Pedro el Grande sobre una pequeña isla pantanosa situada entre el Gran Neva y el canal de Kronwerk. La fortaleza, que ahora se considera la mejor fortificación militar del siglo XVIII conservada de Europa, fue proyectada para defender la salida al mar Báltico.
Siendo la primera y única construcción de piedra en la ciudad en los primeros 15 años de la existencia de San Petersburgo, no es de extrañar que fuera donde construyeron la primera Catedral de la recién nacida capital del Imperio ruso a la que (como a la misma ciudad) pusieron el nombre del santo protector de su fundador: la Catedral de San Pedro y San Pablo, el brillante monumento de la arquitectura y arte ruso de la primera mitad del siglo XVIII,  la más antigua y hasta hoy en día la más alta de la ciudad. La aguja de su campanario (122 m.) esta coronada con una veleta en forma de  Ángel protegiendo la cuidad. Se considera uno de los símbolos de la cuidad y se cree que mientras  esté en su lugar ningún enemigo  podrá vencerla.
Pedro el Grande pidió en testamento ser enterrado en la Catedral de San Pedro y San Pablo y, al cumplir su voluntad en el 1725, todos sus descendientes en el trono ruso encontraron la paz eterna bajo su amparo. En 1998 en la catedral fueron enterrados Nicolás II con su familia, todos fusilados por los bolcheviques en Ekaterinburgo en el 1918. Las majestuosas columnas del interior de la Catedral, las arañas de cristal y la decoración pintada, en combinación con el iconostasio tallado y sobredorado crean un escenario magnífico que acoge las tumbas de los monarcas de la dinastía de los Romanov.
Cuando la fortaleza ya perdió su importancia militar, una parte se convirtió en la cárcel política, en la que fueron encerrados varios adversarios del régimen, conspiradores políticos, como el propio hijo del zar Pedro, el zarevich Alexei, los decembristas, el hermano mayor de Lenin Alejandro que había atentado contra la vida del zar Alejandro III, los  escritores Dostoevskiy y Gorkiy, los ministros del gobierno provisional burgués, los miembros de la familia Romanov después de la revolución comunista (octubre 1917).
Pedro I fue zar de Rusia entre 1682 y 1725. Sus campañas militares y esfuerzos de modernización en 25 años convirtieron a Rusia de un país rural y atrasado en un imperio con amplia presencia en los asuntos europeos.
Nació en Moscú, el 9 de junio de 1672. Su educación incluyó es estudio de las artes técnicas y mecánicas, pero también las ciencias militares y navales. Durante su reinado Rusia se convirtió en una gran potencia europea, en parte debido a la introducción de muchas ideas y prácticas científicas, tecnológicas, culturales y políticas de la Europa occidental.
En 1696, después de crear la primera flota rusa, Pedro arrebató a los turcos la fortaleza de Azov y de esa manera logró que Rusia accediera al Mar Negro.
Era un hombre que viajaba y le gustaba presentarse en las cortes europeas y en estos viajes, Pedro persuadía a artesanos, artistas, consejeros y otros expertos para que viajaran a Rusia y así se rodeó de gente cualificada.
En 1703, durante la guerra contra Suecia, Pedro reconquistó la costa del mar Báltico, fundó San Petesburgo y la convirtió en la capital de Rusia.
Fue un hombre que para los historiadores estableció las bases del Imperio ruso, con principios absolutos y a veces muy crueles.
Durante su reinado llevó a cabo  muchas reformas politicas y administrativas dirigidas a iluminar a sus súbditos, se limitó el poder de la Iglesia, se sustituyó el alfabeto eslavo antiguo por el moderno, se publicó el primer periódico ruso, se fundaron escuelas y la Academia de Ciencias, y también se inauguró el primer museo.
En San Petersburgo hay muchos monumentos dedicados a Pedro I, siendo el más famoso el tal llamado “Jinete de Cobre” en la orilla del Nevá, y parece que hasta hoy en día en San Petersburgo continúa la tradición de dedicar al fundador los monumentos escultóricos: en el territorio de la fortaleza se puede ver  el discutible pero popular monumento a Pedro I hecho en 1992 por el escultor y pintor ruso Miguel Shemiakin, que ahora vive en los Estados Unidos. A mucha gente no le agrada la imagen tan deformada del famoso emperador  No se conservan las proporciones. Aunque la estatura de la figura corresponde a la realidad. Es cierto que Pedro I era muy alto (2 m. 04 cm.).
 
Museo de Historia de la Ciudad
En la exposición se exhiben materiales y documentos que dan . conocer la historia de la urbe. Una sección especial está dedicada al bloqueo de 900 días estoicamente resistida por la ciudad durante la Segunda Guerra Mundial. 
 
Museo de Historia Política de Rusia
En las salas del museo se exponen más de 5 mil muestras que relatan el movimiento obrero de Rusia, los preparativos y el curso de la Revolución Socialista de Octubre.
 
Cementerio Conmemorativo de Piskariovo
En el Cementerio de Piskariovo yacen los restos de 470 mil habitantes de la ciudad perecidos durante el bloqueo. En los pabellones está instalada una exposición que informa sobre la defensa heroica de la ciudad.
 
Casa de Pedro I
Es la primera y única vivienda de madera que ha llegado hasta nuestros días desde la época de Pedro I. La casita fue construida para el zar Pedro I. Se ha conservado el interior de principios del siglo XVIII, objetos personales del soberano. La exposición narra la participación de Rusia en la Guerra del Norte contra Suecia y los inicios de la construcción de San Petersburgo.
 
 
IGLESIAS MAS IMPORTANTES
 
Catedral de San Isaac 
La exposición da a conocer la historia de la edificación de la catedral, relevante monumento de la arquitectura del clasicismo (autor: O. Montferrand). Los interiores del templo están decorados con obras únicas de pintura, escultura y mosaico creadas por los mejores maestros del siglo XIX.
La Catedral de San Isaac es la más suntuosa y grandiosa de las iglesias de San Petersburgo (Rusia).
Anteriormente, en la zona del Almirantazgo existió una pequeña iglesia de madera dedicada a San Isaac Jogues, a la que sustituyó otra de piedra, que quedó inservible a mediados del siglo XVIII.
Por último, a comienzos del siglo XIX, se decide levantar la nueva catedral. Participan en el concurso destacados arquitectos de aquella época. Sale vencedor el joven arquitecto francés Auguste Montferrand. Las obras se prolongaron desde 1818 hasta 1858.
En la decoración de la Catedral de San Isaac se emplearon 43 tipos de minerales. El zócalo fue revestido de granito, el interior de la catedral, paredes y suelos de mármoles rusos, italianos y franceses, las columnas del retablo fueron revestidas de malaquita y lapislázuli. Para sobredorar la cúpula de 21,8 m de diámetro, se emplearon cerca de 100 kilos de oro. Adornan la catedral casi 400 obras entre esculturas, pinturas y mosaicos. Tiene capacidad para 14 mil personas.
Desde 1931 la catedral es un museo. Se puede subir hasta el tambor de la cúpula, desde donde se disfruta de una magnifica vista de San Petersburgo
 
Iglesia del Salvador de la Sangre Derramada
El Salvador sobre la sangre derramada o La iglesia de la Resurrección de Cristo fue erigida en 1883-1907 (arquitectos I. Makárov Alfred Parland) como templo - monumento en el lugar donde el 1 de marzo de 1881 fue herido mortalmente el emperador Alejandro II.
El magnicidio fue perpetrado por un terrorista del grupo nihilista (anarquismo ruso)"Naródnaina Volía>>
El edificio está estilizado en el espíritu de la arquitectura rusa de los siglos XVI-XVII, en particular se utilizaron con profusión los procedimientos de la catedral moscovita del Manto de la Virgen (tempo de San Basilio Beato). Su silueta es complicada y muy pintoresca. La ornamentación multicolor, viva. Se refleja maravillosamente en las aguas del canal Griboédov. Las fachadas están revestidas con ladrillos esmaltados, baldosas y azulejos. En el ornato interior se usaron mármoles italianos y diversos tipos de piedras semipreciosas rusas. Las fachadas y los interiores presentan un imponente conjunto de mosaicos, elaborados a partir de 1895 en el taller de los hermanos Frolov en base a obras originales de los pintores V. Vasnetsov, M. Nésterov. M. Vrúbel, A. Riábushkin y otros.
En la década de 1930 en el templo había una exposición dedicada a la  organización «Naródnaia Volia> en los 70 el edificio fue cedido al «Monumento-museo» catedral de San Isaac. Ya se han quitado los andamios de la iglesia y se celebran los oficios religiosos, pero las labores de restauración continúan. El emperador Alejandro 11, hijo de Nicolás I, empezó su reinado con una amnistía a los decembristas y otros desidentes. Su gobierno realizó una serie de reformas (campesinas y burguesas) que fomentaron la economía y el desarrollo del capitalismo. Desde principios de los años 60 en el país empezó a crecer el descontento, al cual el gobierno respondió con represiones. Entre 1866 y 1881 los revolucionarios perpetraron varios atentados contra el emperador. En 1881 Alejandro 11 fue mortalmente herido por una bomba lanzada por I. Grinevitski, miembro de « Naródnaia Volía>>. El emperador fue trasladado al palacio de Invierno, donde murió. Fue sepultado en la catedral de San Pedro y San Pablo.
 
Catedral Nuestra Señora de Kazan
La Catedral de Nuestra Seńora de Kazan es una de las obras maestras de la arquitectura rusa del siglo 19. Fue construida en el lugar de la antigua iglesia de piedra para guardar el icono antiguo de Nuestra Seńora de Kazan, a la cual se debe su nombre. 
En 1800 Imperador Pablo I ordenó construir la Catedral según el modelo de la Basílica de San Pedro en Roma. Su diseńo fue elaborado por el arquitecto A.Voronikhin, quien ha sido el siervo de gleba del Conde Stroganov, más tarde se hizo el profesor de la arquitectura en la Academia de Bellas Artes. 
El fundamento fue hecho un ańo más tarde; la construcción de la Catedral duro 10 ańos. Fue planeado en forma de la Cruz Latina. Voronikhin tenía que resolver una tarea difícil. El problema era que para conservar los canones de iglesia el altar tenía que encontrarse en el Este, mientras que la salida principal y la fachada darían al Oeste. Así avenida Nevsky era la parte lateral y no fachada principal. Voronikhin resolvió el problema complementando la catedral con la gran columnata semicircular abierta a la avenida, que ańadió la belleza a la Catedral. Además, la columnata se levantó hacia arriba con la escalera ancha. Las alas de la columnata forman la plaza enfrente de la Catedral. Los portales monumentales, simultáneamente sirven de pasos. Voronikhin intentaba construir la columnata parecida de la parte sur; pero, la Guerra de 1812 rompió sus planes
La Catedral de Nuestra Seńora de Kazan es una de las cumbres de la arquitectura clásica y ejemplo brillante de la síntesis de artes. Los mejores escultores y artistas como V.Borovikovsky, V.Shebuyev, O.Kiprensky, A.Yegorov, A.Ivanov tomaban parte en su decoración. Pintaron el iconostasio y otras partes de la Catedral. 
El pasamano monumental de hierro fundido del diseńo exquisito embrace una plaza pequeńa enfrente de la entrada principal. La reja fue diseńada por el mismo arquitecto y complementa perfectamente el conjunto arquitectónico de la plaza. El jardín público fue montado en 1935-36 y decorado con la fuente de granito (1809, arquitecto Thomas de Thomón), transferida aquí desde la carretera de Tsarskoye Selo en 1934. 
El papel de la Catedral de Nuestra Seńora de Kazan como memorial de los héroes de la Gran Guerra Patria está acentuado por los monumentos al mariscal del campo M.Kutuzov y Barclay de Tolli. 
 
 
TEATROS
 
Teatro Mariinski
El Teatro Mariinski (ruso: Мариинский театр), anteriormente conocido como el Teatro de Ópera y Ballet Kírov (1935-1992) y como Academia Nacional de Ópera y Ballet (1920-1935), es un teatro histórico de ópera y ballet en San Petersburgo, Rusia. Es sede del célebre Ballet Mariinski (llamado Ballet Kirov durante la época soviética).
Debe su nombre a María Alexandrovna, esposa del zar Alejandro II de Rusia. Fue construido entre 1859 y 1860 por el arquitecto Albert Cavos, inspirado en el trabajo de Gottfried Semper, en particular la Ópera de Dresde.
Durante la era soviética se conoció con el nombre de Teatro Kírov en honor al político soviético Sergéi Kírov. Volvió a utilizarse su nombre original en 1992.
Ha sido escenario de importantes directores, música y bailarines, como Vátslav Nizhinski. A este teatro están ligados los mejores logros del arte ruso de ópera y ballet. Su compañía de ballet durante varios años fue dirigida por Marius Petipá (1818-1910) que creó la coreografía para más de 60 ballets.
En este escenario actuaron los destacados artistas de ópera y ballet, entre ellos los cantantes Feodor Chaliapin y Leonid Sóbinov, las bailarinas Anna Pávlova, Tamara Karsávina, Matilde Kshesínskaya, Olga Spesívtseva, Galina Ulánova, Natalia Dudínskaya, Rudolf Nuréyev, Mikhail Baryshnikov y muchos otros.
 
 
MUSEOS LITERARIOS Y TEATRALES
 
Museo de Arte Teatral y Musical 
La exposición del museo cuenta con unas 400 mil muestras dedicadas a la historia del arte escénico ruso.
 
Museo-apartamento de Fiódor Dostoievski 
No funciona los lunes y el último miércoles de cada mes. Metro “Vladímirskaya”.En el museo se dan conciertos de música de cámara.  Fiódor Dostoievski (1821-1881), autor de las novelas de celebridad universal “Crimen y castigo”, “Los endemoniados”, “El idiota” y otras, vivió aquí los últimos tres años de su vida. Se exponen objetos personales del escritor, cartas, documentos que dan a conocer su trayectoria creadora. Es de singular interés la colección de ilustraciones hechas para obras de F. Dostoievski por pintores de los siglos XIX y XX.
 
Casa-museo de A. Pushkin
El museo es el último apartamento de A. Pushkin (1799-1837).Aquí el 27 de enero de 1837 falleció el gran poeta. Se han conservado e interior del apartamento, el despacho de A. Pushkin, sus objetos personales y biblioteca.
 
Museo de Ana Ajmátova
Fue abierto en 1989 con motivo del centenario del natalicio de la poetisa. Casi 30 años de su vida guardan relación con la “Casa de Fontanka”. Aquí creó su famoso “Poema sin héroe” cuya trama se desarrolla en el Palacio de Sheremétiev.
 
Museo-apartamento de Fiódor Shaliapin
El eminente cantor ruso F. Shaliapin (1873-1938) fue un interpretador insuperable de muchas partes en óperas clásicas. Vivió en este apartamento de 1914 a 1921. Aquí si han conservado sus objetos personales, retratos del gran artista, sus trajes teatrales. Una parte de la exposición está dedicada a la historia de la ópera rusa, a compositores músicos y cantantes célebres.
 
Museo-apartamento de N. Rimski-Kórsakov
La exposición del museo infomii sobre la vida, la creación y la actividad social de N. Rimski-Kórsakov (1844-1908), autor de 15 óperas clásicas rusas (“Sadkó”, “Blanca-nieves”, “La novia del zar”, “La pskovitensa” y otras). 
 
 
MUSEOS CIENTIFICOS 
 
Museo de Antropología y Etnografía Pedro el Grande de la Academia de Ciencias (Kunstkámera)
Es uno de los museos etnográficos más ricos del mundo, cuenta con casi 600 mil muestras etnográficas, antropológicas y arqueológicas relacionadas con la
historia y cultura de los pueblos de América del Norte y del Sur, África, Oceanía, como asimismo de los pueblos de Siberia, del Volga y del Lejano Oriente.
 
 
ICONOSTASIOS

La principal y más distintiva característica en todas las iglesias griegas, tanto Católicas como Ortodoxas. Podría servir para distinguir en su ordenamiento interior a la Iglesia Griega de la Romana. Éste consiste en una gran reja o división que parte desde un lado a otro del ábside o cruza el extremo completo del templo, separando el sagrario del cuerpo del templo, está hecho de materiales sólidos como roca, metal, o madera, y corona a menudo (como en Rusia) el mismo techo de la iglesia, cerrando así, completamente el altar y el sagrario a los fieles. Tiene tres puertas: la gran puerta real en la mitad (así llamada porque conduce directamente al altar sobre el cual el Rey de reyes es sacrificado), la puerta del diácono a la derecha, y la puerta del proskomide (preparativos para la Liturgia) a la izquierda, mirando la estructura desde el punto de vista de un fiel en el cuerpo de la iglesia.
Dos imágenes o iconos deben verse en cada iconostasio, sin importar cuán humildes, en la iglesia griega; la figura de Nuestro Señor sobre la derecha de la puerta Real, y lo mismo de Nuestra Señora en la izquierda. Pero en las más refinadas iglesias de Rusia, Grecia, Turquía, y Oriente, el iconostasio tiene una abundancia de pinturas derrochadas sobre ella. Además de que las dos imágenes son absolutamente necesarias, la reja está cubierta completamente por ellas. Sobre la puerta real está siempre " la Anunciación", y a menudo, los cuatro Evangelistas. Sobre cada una de las otras puertas están San Miguel y San Gabriel. Más allá de la puerta del diácono está usualmente una imagen del santo a quien está dedicada la iglesia, mientras que en el extremo opuesto está San Nicolás de Myra o San Juan Bautista. Directamente arriba de la puerta real está una figura de la Última Cena, y sobre ésta hay muchas veces una gran figura (deisus) de Nuestro Señor coronado sobre un trono, con vestimenta sacerdotal, como Rey y Sumo Sacerdote. En la parte superior de el iconostasio se halla una gran cruz (a menudo en bajorrelieve), la fuente de nuestra salvación, y en cualquiera de sus lados están las imágenes de Nuestra Señora y San Juan.
Donde los iconostasios son muy elevadas, como en las naciones eslavas, tanto en el caso de templos ortodoxos o católicos, las imágenes que se hallan en la parte superior están dispuestas en filas o hileras cruzando toda la longitud. Las de la fila inferior ya fueron descriptas; la primera hilera sobre éstas contiene imágenes conmemorando las fiestas principales de la Iglesia, como la Natividad, la Anunciación, la Transfiguración, etc.; sobre ésta, hay una hilera representando a los Profetas del Antiguo Testamento; y por último, la parte superior del iconostasio. Esas pinturas están usualmente pintadas al modo ceremonioso Bizantino, aunque en muchas iglesias rusas se ha empezado a usar el arte moderno; el Templo del Salvador en Moscú es un notable ejemplo. El iconostasio en las iglesias griegas helénicas nunca han sido tan elevadas ni llenas de imágenes como en Rusia y otros países. Una curiosa forma de adorno de los íconos o imágenes ha aumentado en Rusia y se ha hallado también en otras partes de Oriente. Desde que la Iglesia Ortodoxa no admitiera esculturas dentro de las iglesias (aunque a menudo tienen numerosas estatuas afuera) se imitó un efecto de escultura en las imágenes situadas en el iconostasio lo cual produce un efecto discordante en la mente Occidental. El icono, que es generalmente pintado sobre madera, está cubierto, excepto la cara y las manos, con un relieve de plata, oro, o nácar mostrando todos los detalles y curvas de las ropas y la aureola: así da un efecto similar al camafeo natural alrededor de la pintura plana de la cara y las manos del icono.
El iconostasio es realmente una tendencia Oriental en la ornamentación del lugar sagrado alrededor del altar cristiano. Originalmente el altar fue simple y austero en los ritos Oriental y Latino. Pero en las iglesias y catedrales de Europa occidental, los constructores de iglesias góticas colocan un imponente tabique, el retablo, inmediatamente detrás del altar y cargado de ornamentos, figuras, y esculturas de alcanzando una belleza esplendorosa. En el Este, sin embargo, los griegos desplazaron su atención a la barrera o tabique que divide el altar y el sagrario del resto del templo, y comenzaron a adornar y embellecer ésta, y así, gradualmente, la hicieron más alta y cubierta con imágenes de los apóstoles, profetas, y santos. Así la Iglesia griega puso su ornamentación del lugar sagrado en frente del altar, en lugar de hacerlo detrás de éste, como en las iglesias latinas. En su forma actual, en las iglesias de los ritos Bizantino y Copto, el iconostasio relativamente moderno, no anterior a los siglos XVI o XVII. Nunca se usó en las iglesias romanas o en ninguna del rito latino de Occidente, y fue desconocido en los primeros tiempos de la Iglesia. La moderna baranda del presbiterio que se puede encontrar en el Rito Latino, representa ajustadamente la barrera primitiva separando el altar del pueblo. Podría decirse que, en las grandes catedrales góticas, la división del coro o del crucifijo son una analogía del iconostasio, pero es la aproximación más cercana a éste en la Iglesia Occidental. Ningún historiador o escritor litúrgico de la Iglesia Griega primitiva o media nunca menciona el iconostasio. El uso de este nombre, principalmente en ruso, no está restringido meramente a la división del altar, aplicándose a cualquier objeto que soporta una imagen. El término "iconostasio" se menciona por primera vez en los anales rusos en 1528, cuando Macarius (de Novgorod) construyó uno.
En las iglesias de la antigua Grecia, había una pequeña barrera aproximadamente a la altura de la cintura, y aún más bajo, separando el altar del pueblo. Ésta fue conocida con diversos nombres, como kigklis, enrejado, dryphakta, cerco, diastyla, barrera hecha de columnas, según el modo en que fuera construida. Muy a menudo las imágenes de los santos fueron fijadas a la parte superior de las columnas. Cuando Justiniano construyó la "gran" iglesia, Santa Sofía, en Constantinopla, la adornó con doce columnas altas (en memoria de los doce Apóstoles) con el fin de hacer una barrera o antealtar, y en lo alto de esas columnas colocó un arquitrabe que se extendía en todo el ancho del santuario. Sobre este arquitrabe o viga se colocaron discos o escudos conteniendo las imágenes de los santos, y esta disposición fue llamada templon (templum), por su supuesta similitud a las fachadas de los templos antiguos, o también como expresando la idea cristiana del sagrario donde Dios era adorado. Cada iglesia del Rito Bizantino eventualmente imitó la "gran" iglesia y así su iconostasio en forma de templon abierto comenzó a ser adoptado entre las iglesias de Oriente, y el nombre mismo era usado para designar lo que es ahora el iconostasio.
Pasaron algunos siglos antes de que hubiera alguna aproximación a la construcción sólida de los tabiques que encontramos en las actuales iglesias griegas. Pero gradualmente la demanda de grandes adornos creció, y para satisfacerla las imágenes fueron colocadas sobre todo el iconostasio, así éste comenzó a adoptar la forma actual. Después del Concilio de Florencia (1438), cuando falló el último intento conciliar de reunir las Iglesias, el clero griego tuvo gran agrado en construir y adornar sus iglesias lo menos parecidas a las latinas como fuera posible, y desde entonces, en lo que respecta a los iconostasios, se adoptó la forma de barrera similar a una pared o tabique que tienen en el presente. Como su forma actual es meramente una cuestión de desarrollo de arquitectura religiosa adaptada y acostumbrada en el Rito Griego, el iconostasio fue continuamente usado por los católicos tanto como los ortodoxos